EXORCÍTARA
 

Fue ideada y construida por Hugo Domínguez para ser utilizada en la obra "El día del final" del espectáculo Lutherapia.

El instrumento es un gran bastidor, con forma de arpa, cuyas “cuerdas” la consituyen once tubos de luz de neón. La parte aguda consta de ocho tubos, de color turquesa, que se articulan por su parte media, mientras que la parte grave son tres tubos de color rojo, los cuales son fijos.
Los ejecutantes se colocan detrás del instrumento que, al ser luminoso, no deja ver a los músicos.

Cuando comienza la obra, los ejecutantes sacan las manos -enfundadas en guantes blancos- entre los tubos y los tañen como si fueran las cuerdas de un arpa.
La manipulación de los tubos cierra un circuito que proporciona un sonido electrónico.  La Exorcítara es ejecutada, en simultáneo, por López Puccio, Maronna y Núñez Cortés.