LES LUTHIERS, GRANDES HITOS , Antología (1992)

 

Antología de los 25 años del grupo.
Estrenado el 7 de Mayo de 1992 en el salón del Club Independiente, de Neuquén, Argentina.
Número de funciones: 462
Última función el 18 de Enero de 1996, en el Palacio de Congresos, de Salamanca, España.
Les Luthiers: Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Marcos Mundstock, Carlos Núñez Cortés y Daniel Rabinovich.

 

 

FICHA TÉCNICA

 

Les Luthiers: Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Marcos Mundstock,
Carlos Núñez Cortés y Daniel Rabinovich
Fundador: Gerardo Masana
Luthier de Les Luthiers: Carlos Iraldi
Colaborador creativo: Roberto Fontanarrosa
Diseño de iluminación: Ernesto Diz
Gerente: Rubén Scarone
Coordinación técnica y Montaje de luces: Francesco Poletti
Sonido: Oscar Amante
Técnico en Electrónica: Héctor Isamu
Segundo operador de Sonido y Luces: Luis Barba
Prensa: Daniel Aisemberg
Asistencia de Instrumentos: Oscar Rodríguez
Asistente en escena: Jorge Coiman
Textos, música, arreglos y dirección: Les Luthiers

 

OBRAS EN PROGRAMA
  • EL SENDERO DE WARREN SANCHEZ  (Salmos sectarios)

  • SERENATA MEDIO ORIENTAL  (Música medio árabe)

  • KATHY, LA REINA DEL SALOON  (Música de cine mudo)

  • ENCUENTRO EN EL RESTAURANTE  (Rapsodia gastronómica)

  • CANCIÓN PARA MOVERSE  (Canción infantil en 12 movimientos)

  • ENTRETENICIENCIA FAMILIAR  (Música de cámara de TV)

  • LAZY DAISY  (Hall music)

  • LAS MAJAS DEL BERGANTÍN  (Zarzuela náutica)

 


Este programa tenía las dimensiones de un póster (72 x 58 cm)

 

FOTOS

Fotos promocionales de "Grandes Hitos"

Foto promocional

Lazy Daisy

Foto promocional
Publicidad anunciando el estreno en el Coliseo de Buenos Aires.

Les Luthiers ensaya la “Serenata medio oriental” con Horacio Fontova

GRABACIONES DE ESTE ESPECTÁCULO

         Video Nº 3 - “Les Luthiers Grandes Hitos”                        
         Teatro Coliseo, Buenos Aires, Argentina, 29 de Marzo de 1995

PRENSA
Ernesto Schoo. Revista Noticias, 21/6/1992

Sean eternos Les Luthiers

“Grandes hitos” reúne lo mejor de un quinteto cuyo talento sabe mejor con los años, como el vino.

Son algo así como nuestros Beatles. Con una diferencia a favor: deserción más o menos, siguen unidos. Y siguen creyendo en la felicidad, de la cual sus espectáculos son una forma privilegiada. Sin perder un gramo de vitalidad y frescura.
Les Luthiers hace tiempo que asumieron la condición de clásicos. Ya son varias las generaciones encantadas por la originalidad, la fantasía y el profesionalismo estricto de estos músicos, actores, cantantes, bailarines, acróbatas. Y, sobre todo, poetas.
Poetas del teatro, capaces de crear un mundo propio que es el reflejo irónico, sarcástico a veces, de este otro desde el cual los admiramos y aplaudimos sin retaceos.
El título de la nueva presentación en el Coliseo Grandes hitos, juega –no podría ser de otra manera- con las palabras. Son algunos de sus éxitos de un pasado que ellos hacen siempre presente, pues nunca envejecen.

Al mismo tiempo, declaran una madurez que ya estaba desde sus primeros espectáculos, en el afiatamiento del juego escénico, en la prolija exactitud del menor movimiento de entradas y salidas, hasta en la silenciosa eficacia de los servidores del escenario.

La perduración del éxito se debe también, en no poca medida, al ingenioso criterio de dar a cada uno un papel completamente definido, a partir del cual juegan los diversos personajes: el fingido engolamiento de Mundstock, la viveza porteña de Rabinovich, el despiste total de López Puccio, el candor infantil de Maronna, el empecinamiento de Núñez Cortés en el absurdo.

Para deleite de memoriosos y deslumbramiento de neófitos, “Grandes hitos” recopila, ante todo, esa maravilla de evocación paródica que es la zarzuela Las majas del bergantín; la ardua pantomima de Kathy, la reina del saloon, homenaje al cine mudo; el zarpazo –merecido- a la televisión, en Entreteniciencia familiar; y, en fin, además de Lazy Daisy, Serenata medio oriental y Encuentro en el restaurante, el prodigio de observación crítica que es El sendero de Warren Sánchez.

La ausencia casi total de los habituales instrumentos estrafalarios, no priva a ningún cuadro de la capacidad de evocar épocas, géneros y estilos con alucinante perfección. Por eso, se puede afirmar que Les Luthiers no suman años, sino verdadero talento. Para no perdérselo.