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RECITAL `74  1974

Estrenado el 23 de agosto de 1974 en el Teatro Lasalle, de Buenos Aires. Última función el 5 de junio de 1976 en el Teatro Solís, de Montevideo, Uruguay.

Les Luthiers: Ernesto Acher, Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Marcos Mundstock, Carlos Núñez Cortés y Daniel Rabinovich.

OBRAS EN PROGRAMA

Sol la si la sol la do do si (lied) 
Mi aventura por la India (guarania) 
Miss Lilly Higgins... (shimmy) 
La Bossa Nostra (bossa-nova) 
La Yegua Mía (triunfo/empate) 
El Lago Encantado (ballet leído)

INSTRUMENTO INFORMAL INCORPORADO

Gom horn da testa.

GALERIA DE IMAGENES / OBRA
GALERIA DE IMAGENES / PRENSA
FICHA TÉCNICA

Fundador: Gerardo Masana 
Luthier de Les Luthiers: Carlos Iraldi 
Asistente en escena: José Luis Barberis 
Sonido: Carlos Gogni 
Textos, música, arreglos y dirección: Les Luthiers

PRENSA

LA NACION / julio 1 de 1975

Versiones bien calculadas y dosificadas

Ante la amplia y bien dispuesta concurrencia que ocupaba por completo las localidades de la sala (habiéndose habilitado muchas sillas en los pasillos de la platea), reapareció el conjunto de instrumentos informales Les Luthiers, e inició una corta temporada en el Teatro Coliseo, organizada por Lassalle Teatro Cooperativa de Trabajo, con el auspicio de la Fundación Coliseum.

En anteriores crónicas nos hemos referido extensamente acerca de las particularidades distintivas de esta simpática y meritoria agrupación, que practica un género musical cómico sin mayores pretensiones de trascendencia artística, pero paradójicamente, realizado con toda seriedad y precisión.

Las versiones aparecen muy bien calculadas y dosificadas, tanto en lo relativo a las partes instrumentales y a efectos sonoros, como al diálogo y pantomima de esos burlescos números, donde nada aparece librado al azar, a la improvisación del momento, sino que es el fruto de una tarea previa reflexivamente encarada.

Su repertorio incluye una serie de números de distinto ambiente, parodias de diferentes géneros musicales, que son enfocados, como decimos, con claridad, sentido del humor y lucidez mental; son salpicados a veces con chistes y ocurrencias, algunos de ellos oportunos y espirituales, y otros menos felices.

Según estas directivas, y junto a algunos números ya conocidos y apreciados en anteriores actuaciones, Les Luthiers brindaron en su nuevo programa varias interesantes creaciones. Desfilaron sucesivamente “Sol la si la sol la do do si”, evocación de un “lied” germánico de comienzos de la centuria anterior; “Mi aventura por la India (guarania), donde se alude al folklore litoraleño; “La yegua mía” (triunfo), relativa al cancionero gauchesco, y para finalizar, el ballet “El lago encantado” (parodia de “El lago de los cisnes, de Tchaikowsky, que recurre al título de una producción sinfónica de Liadoff) que constituyó sin duda la estampa más graciosa y lograda, en conjunto, con su oportuno remedo de las partituras de la producción danzante de finales del siglo pasado, y alusión a los pasos y evoluciones de los bailarines.

Excelente fue la labor interpretativa de los componentes del conjunto, mencionados más arriba, que rivalizaron en destreza y seguridad.