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CON LES LUTHIERS Y SINFÓNICA (El Grosso Concerto)  2004

Estrenado el 26 de Junio de 2004 en el Teatro Coliseum, de A Coruña, España. Última función el 7 de Septiembre de 2004, en el Pabellón Príncipe Felipe, de Zaragoza, España. Recital sinfónico de Les Luthiers con la Orquesta Filarmonia de Madrid bajo la dirección del maestro Juan José García Caffi.

Les Luthiers: Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Marcos Mundstock, Carlos Núñez Cortés y Daniel Rabinovich. 

OBRAS EN PROGRAMA

PRIMERA PARTE
Can Can del ballet El Lago Encantado (obertura orquestal)
La Hija de Escipión (fragmento de ópera)
Manuel Darío (canciones descartables) 
Concerto Grosso alla Rústica (concerto grosso)
Los Jóvenes de Hoy en Día (r.i.p. al rap)
Concierto de Mpkstroff (concierto para piano y orquesta)

SEGUNDA PARTE
Benveniso a Gulevandia de la ópera Cardoso en Gulevandia (obertura orquestal)
A la Playa con Mariana (balada no avalada)
Serenata Mariachi (serenata mariachi)
La Hora de la nostalgia (diez minutos de recuerdos)
Las Majas del Bergantín (zarzuela náutica) 


BIS
La bella y graciosa moza (madrigal)

FICHA TÉCNICA

Fundador: Gerardo Masana 
Colaborador creativo: Roberto Fontanarrosa
Taller de instrumentos: Hugo Domínguez 
Reemplazante: Horacio Tato Turano.
Diseño de iluminación: Ernesto Diz
Producción ejecutiva: Diego Chazarreta 
Coordinación técnica y montaje de luces: Francesco Poletti 
Sonido: Miguel Zagorodny 
Midi y sistemas electrónicos: Diego Smolovich 
Segundo operador de sonido: Jerónimo Pujal 
Asistente de sonido: Esteban Fernández 
Asistente de escenario: Osvaldo Coiman 
Asistente general: Rodrigo Ramos 
Diseño gráfico: Shakespear-Veiga
Prensa: SMW 
Manager: Javier Navarro Llona
Agente: Lino Patalano
Textos, música, arreglos y dirección: Les Luthiers 

PRENSA

El quinteto vuelve a sorprender al público

Les Luthiers han regresado a España con un nuevo espectáculo en el que el ya mítico quinteto argentino demuestra que la frescura no está reñida con la veteranía, y sorprende de nuevo a incondicionales y recién adeptos con su humor inteligente y su siempre original forma de interpretar la música.

7.000 personas -todo el aforo previsto para este recital- disfrutaron durante dos horas y media en el Coliseum de La Coruña de la habilidad de estos artistas argentinos para hacer reír y provocar el continuo aplauso con desternillantes diálogos y una sutil pero atrevida puesta en escena.

La Orquesta Filarmonía de Madrid, dirigida por el bonaerense Juan José García Caffi, acompañó a Les Luthiers en sus interpretaciones paródicas en las que no faltó la ópera, la zarzuela, la canción popular e incluso el "rap".

Les Luthiers defienden que se puede reír con la música y no de la música. Por eso, convierten una pieza de ópera en la parodia de una pasión imposible, o un concierto de piano en un alocado ir y venir de intérpretes y solitas buscando su sitio y sus partituras.
Todo ello acompañando de diálogos ácidos y un desparpajo aún más loable al venir de cinco artistas que llevan casi cuatro décadas sobre los escenarios, desde que comenzaron su andadura en 1965, durante un certamen de coros universitarios en la ciudad de Tucumán.

Las Canciones descartables de Manuel Dario, un ficticio cantautor tan pésimo como modesto, La hora de la nostalgia con una vieja estrella de la canción que apenas se tiene en pie o la Serenata mariachi de dos mexicanos peleando con su canción por la misma mujer, fueron algunos de los divertidos números de este espectáculo.

Cada uno de los componentes tiene en el recital sus minutos de gloria, aunque los mejores momentos son siempre cuando los cinco intérpretes -con profesiones muy diversas aunque artistas todos ellos- comparten el escenario.
Marcos Mundstock, que además de actor y locutor es creativo publicitario, ofreció grandes momentos como encargado de presentar las actuaciones, con largas introducciones en las que se hacía el pedante o se iba por las ramas.

Con su potente voz, el notario, guitarrista y percusionista Daniel Rabinovich interpretaba a galanes o truhanes, mientras el químico Carlos Núñez mostraba sus dotes como premiado concertista de piano.

Si los tres anteriores cargaron de atrevimiento y desparpajo cada una de sus actuaciones, no se quedaron atrás el compositor Jorge Marona y Carlos López Puccio, que no tuvieron problema, en el número "Los jóvenes de hoy en día" en hacer su particular "rap", para cantar una canción a la juventud llena de ironía y envidia sana.